jueves, 25 de febrero de 2021

Conducido al desierto

  Tierna fidelidad es lo que nos propones a cada uno de nosotros

 mientras en la fila esperas

 que te volvamos a bautizar.

 Al pretender negarnos,

 sólo nos miras para volver a lavarnos los pies.


 ¿A dónde nos quieres llevar?

 ¿Qué nos quieres mostrar?

 ¿Por qué conviene que así suceda?


 En los desiertos te vas dejando moldear

 buscando el último lugar entre los últimos

 para gritar en silencio y mostrarnos:

 «el Camino, la Verdad y la Vida». 

Un hijo atento a los deseos del Padre. 

Se quiebra el cielo

 para que el Reino entre en la historia. 

Soplo de vida lanzado al viento 

y de nuevo conducido al desierto

 para ser tentado.


 (Marcos Alemán, sj)

No hay comentarios:

Publicar un comentario